miércoles, 12 de diciembre de 2007

Casandra

En la mitología griega, Casandra ("la que enreda a los hombres") es hija de Hécuba y Príamo, reyes de Troya. Existen varias versiones sobre la leyenda de su don de profecía.

La primera versión es que fue sacerdotisa de Apolo el cual se había enamorado de ella. Apolo le prometió el don de la profecía si aceptaba entregarse a él. Sin embargo, cuando accedió al poder de la adivinación, se negó a cumplir la otra parte del trato; éste, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos, aunque dijera la verdad.
Aunque Casandra previó la destrucción de Troya, la muerte de Agamenón y su propia desgracia, fue incapaz de evitar estas tragedias, tal era la maldición de Apolo. Su familia creía que estaba loca y, en algunas versiones, la mantuvieron encerrada en casa o encarcelada, lo que la hace enloquecer. En otras versiones, simplemente era una incomprendida.
Una vez concluida la guerra de Troya, durante el saqueo de la ciudad, Áyax, encontró a Casandra refugiada bajo un altar dedicado a Atenea. Aunque la princesa se agarró a la sagrada estatua de la diosa, en el frenesí del saqueo Áyax desoyó los ruegos, y la arrastró junto con la estatua. Según algunas fuentes la violó en ese preciso lugar; y los dioses se ofenden por el sacrilegio de Áyax a la estatua de Atenea.


Más tarde fue entregada como concubina al Rey Agamenon de Micenas. Éste ignoraba que mientras guerreaba en Troya, su esposa Clitemnestra había comenzado un romance con Egisto. Cuando Agamenón y Casandra regresaron a Micenas, Clitemnestra le pide a su marido que ande por encima de una alfombra morada, el color que simboliza a los dioses. A pesar de que Casandra le avisó que no lo hiciera reiteradamente, el rey la ignoró y cruzó la alfombra, cometiendo un sacrilegio. Clitemnestra y Egisto asesinaron a ambos. En algunas versiones, Casandra y Agamenón habían tenido gemelos: Telédamo y Pélope. Ambos fueron asesinados también por Egisto.
El segunda versión es que cuando aún era un bebé una noche sus padres se marcharon y dejaron a ella y a su hermano gemelo, Héleno, en el templo por un olvido. Al día siguiente, cuando regresaron a recogerlos, los gemelos estaban dormidos y dos serpientes les pasaban la lengua por los órganos de los sentidos para purificarlos por lo que son capaces de oír el futuro. Otras versiones sugieren que Casandra consiguió la habilidad de entender el idioma de los animales, en lugar de conocer el futuro.