miércoles, 30 de enero de 2008

conseqüències de les guerres



La tragedia de una madre sin su hija
En el décimo año del altercado de Troya y tras la muerte de uno de los jefes del bando troyano, Héctor, ha sido asesinada también la conocida amazona Pentesilea. Esta guerra, que comenzó como una simple pelea entre algunos cabecillas griegos y los troyanos, ha desembocado en una batalla campal desproporcionada y que ya preocupa más a la sociedad que la posible mala cosecha de año que viene vaticinada por el Instituto de Metereología de Delfos.
Después de la noticia de la muerte de la ya nombrada amazona, un grupo de periodistas hemos conseguido una entrevista con la madre de la desaparedica Pentesilea, Otrere.

PREGUNTA:¿Cómo fue la infancia de su hija?

RESPUESTA: Pentesilea tuvo una vida muy complicada: su padre, el violento Ares, nos abandonó nada más nacer mi hija menor, Hipólita, porque no era capaz de asumir sus responsabilidades. De manera que mi querida niña debió ocuparse del cuidado de su hermana pequeña y de la casa mientras yo trabajaba las pocas tierras que nos había dejado su padre.

PREGUNTA: Pero tengo entendido que hubo algún hecho en su vida que le cambió completamente el carácter ¿qué sucedió para que se transformara tan radicalmente su actitud?

RESPUESTA: Pues- la dureza de la pregunta y los recuerdos hacen llorar a Otrere-... un día mis hijas jugaban a ser cazadoras y Pentesilea, que había heredado la fuerza de su padre, no controló el poder de sus brazos y le clavó la lanza a su hermana sin querer.

PREGUNTA: ¿Cómo modificó este hecho su carácter?

RESPUESTA: Dejó el instituto y empezó a juntarse con amigos que no le convenían. Se volvió agresiva, dura y ya no volvió a sonreir nunca más.

PREGUNTA: ¿Sabe usted por qué, cómo o quién la persuadió para que se uniera a la reyerta de Troya?

RESPUESTA: A Tesi( así la llamábamos en casa) le gustaba demasiado el bandalismo y Troya fue la excusa perfecta para poder destruir y pelear contra lo que fuese porque realmente no estaba a favor de los troyanos, pero tampoco de los griegos.

PREGUNTA: ¿Puede decirse entonces que si los dioses hubieran detenido esta interminable masacre hace tiempo su hija seguiría viva?

RESPUESTA: Supongo que no. Ella no había olvidado lo de su hermana y no hubiera podido vivir tranquila nunca. Por mucho que me duela, todo ésto era inevitable.

Lo que la madre de la amazona muerta no sabe es que en el último instante de su vida, Pentesilea enamoró con su belleza a su asesino, Aquiles. Testigos directos del suceso aseguran que mientras ella moría sucedió los impredecible... el feroz Aquiles lloraba por haber matado algo tan hermoso y delicado. Algunos pensarán que en cierto modo esta historia tiene alguna connotación romántica, pero el hecho de que Aquiles se enamorara en el último momento es secundario, lo importante es recordar que las muertes en Troya siguen y que alguien debe parar esta lucha o casos como el de Pentesilea se contarán por millones en poco tiempo.