martes, 20 de mayo de 2008

Étimos

De niña me contaron una parábola sobre el peligro de la ludopatia.
Trataba de un hombre que tenía una adicción y se sentia atraido por una máquina tragaperras que, se podría decir que era patógena. A partir de ese momento crei que un casino era como un parásito que vivia a costa de los hombres y, encima, arruinaba la vida de éstos. Las personas que están enganchadas tienen, de alguna forma u otra, una psicopatia. Yo nunca entendí el porqué de esa adicción es un parapsiquismo para mi.
De todas formas yo siempre me he mantenido en la periferia de esa adicción.

4 comentarios:

Mónica B. dijo...

Mejor que te mantengas en la periferia de ese tipo de ludopatias.
No está nada mal el post.

Lluís dijo...

Be..., però d'algú han de viure les casinos...

No, és broma, millor no enganxar-se a res, sobretot si et costa diners, o, fins i tot la vida (drogues)

Beatriz dijo...

Muy bien hecho, más vale no acercarse a ese tipo de juegos ,de ese modo no te enganchas y no tienes que depender de ellos.

Martamarti dijo...

mas vale no tener ese tipo de ludopatias!

un post muy original!